El país de los globos

sábado, 28 de enero de 2012

El país de los globos




Todos los domingos por la tarde la más joven de mis tias fungia como mi niñera, tendría yo 5 años, y vivía en un universo en donde todos resultábamos ganadores. En ese entonces mis padres se olvidaban un rato de una niña con demasiadas preguntas y mi tía tenia en mi una excelente chaperora, y yo gratamente cumplía mi velada “función” en las salidas, era yo una personita que era capaz de vender su silencio a cambio de un libro de colorear y un buen paquete de crayolas.

Todos los domingos me compraban un globo, todos los domingos intentaban amarrarlo a mi muñeca, previendo que en cualquier momento lo soltará y comenzará una retalia de preguntas. Pero al fin de cada domingo por la tarde, al bajar del auto, el globo se escapaba de mis manos y al verlo alejarse de mi, comenzaban a orquestarse en mi cabeza las más locas fantasias sobre como seria el pais de los globos, siempre tuve miedo de que un ave fuese a chocar con alguno de ellos, lo tronara con su pico y sufriese un susto terrible, o que algún avión tropezara con él y fuese a estrellarse con un árbol (seamos honestos, si a esta edad no he desarrollado el pensamiento lógico, no esperemos que a los 5 lo tuviera, o si?)

Años pasaron, la física se apareció en mi camino y el pais de los globos dejó de tener sentido, pero que va, a veces cuando voy por el parque y veo a un niño que ve como se le escapa el globo de las manos, no es tristeza lo que hay en sus ojos, no, no no, yo conozco esa mirada…. la conozco… es la complicidad de liberar al globo para que se eleve, para que viaje y llegue a donde pertenece.

Creo que en el fondo todos lo sabiamos, a esa edad todos conociamos el pais de los globos, sólo que ahora nos da pena admitirlo….